viernes, 14 de octubre de 2011

La expedición a Marivil. 10 y 11 de junio de 2009.

Parte de ocurrencias en la primera exploración a la Laguna Marivil, Provincia de La Pampa

por Daniel Vera

Partimos desde Rufino, Provincia de Santa Fe (lugar de residencia de Norberto Mollo y Ennio Vignolo).
Fecha: miércoles 10 de junio de 2009
Hora: 14,10
Integrantes: Norberto Mollo, Ennio Vignolo y Daniel Vera
Arribamos a Santa Rosa (La Pampa) aproxidamente a las 20.30 hs.
Luego de alojarnos en el Hotel Casablanca salimos a recorrer la ciudad teniendo como guía a Ennio, que hubo cursado estudios en la universidad local, aunque se sentía sorprendido por la evolución lograda en la ciudad, de la que recordaba perfectamente lugares y nombres de negocios de ese entonces.
En la mañana habíamos estado recorriendo la cartografía obtenida y además los mapas carreteros de la zona a explorar.
Luego de la cena y el descanso reparador, comenzamos la jornada plenos de optimismo y entusiasmo, siendo la hora 6,30 del día 11.
El sitio referente cercano al objetivo era el pueblo de Carro Quemado, aunque antes de llegar a su cercanías, nos detuvimos en un templete en homenaje a Ceferino Namuncurá, el que está ubicado en la cima de un médano a regular altura, con una vista excepcional del entorno.
Al llegar al cruce de caminos, donde señala Carro Quemado 5 Km a la izquierda, dejamos la ruta 105 y continuamos en la misma dirección Norte, pero en este caso por camino provincial consolidado Nº 13, y a unos 10,5 km hallamos la tranquera de la Estancia Pichucó, lo que nos sorprendió, pues de acuerdo a la cartografía dicha entrada debería estar un poco mas lejos, ya encontraremos el por que.
Allí tomamos diversas fotografías y continuamos la marcha. Norberto, conocedor del terreno, nos iba dando algunas ubicaciones de estancias y parajes, destacándose la estancia Don Isidoro, donde se encuentran restos arqueológicos, sitio donde ha estado también junto a arqueólogas de Santa Rosa y Buenos Aires.
Tomo coordenadas Punto Nº 04 (tranquera) y toma fotográfica de la entrada;
Seguimos hacia el interior del establecimiento a unos 1.700 m, luego de una curva vemos un molino. Hacia él vamos pero el vehículo queda atascado muy cerca de la loma, en la arena que es abundante, lo logramos restituir al camino firme con no poco esfuerzo y combinamos en dejarlo allí, mientras realicemos la exploración: el punto Nº 05 (campamento).
Dejamos el vehículo en dicho lugar y muy cerca había un rancho derruido, que aun se mantenía en pie su estructura y algo de sus muros de adobe, sostenidos por hileras de alambre, tomamos rumbo sur hacia donde se veían unos corrales y un molino, pasando por un guardaganado, en ese sitio el camino hace una especie de semi curva y luego otra por lo que cambiamos el sentido de marcha siendo hcia el este.
La alambrada solo del lado izquierdo, la acompañaba una linea de postes altos de un cable, supusimos que sería de dos conductores aislados. El camino parece recto, pero es ondulado por varias lomas medanosas, semicubiertas de arbustos; pasamos por un bajo que estaba rellenado con tosca compactada, que se diferenciaba del color del suelo normal, nos entretuvimos en ese detalle siguiendo por el camino, recorrimos un buen trecho y el paisaje seguía igual; pasábamos una elevación y luego venía otra y no vislumbrábamos ningún cruce, por lo que empezamos a dudar, al no coincidir con las distancias de los mapas.  
Nuevamente deliberamos y convencí a mis acompañantes que era en vano avanzar los tres, mas vale que uno se adelantara para por lo menos intentar un poco mas, y asegurarnos que no nos habíamos pasado de largo en ese trayecto.
Seguí a buen ritmo unos 600 metros, y al costado izquierdo a 40 metros del camino había un molino, y junto a él otro camino sesgado (sin alambrado), que a la derecha también seguía, pero no como camino sino como contrafuego o picada, pero perfectamente liso, y también tenía alambrado circundante, muy cerca de la esquina que se formaba, aunque en realidad el alambrado forma una T, y había un buen bebedero de hormigón armado.
Me alegró el hallazgo por lo que les aviso a mis compañeros, los que llegan hasta ese punto y volvemos a analizar la situación. Norberto lleva la voz cantante, el se tenía estudiado el itinerario y de acuerdo a sus mediciones previas, habíamos recorrido como el doble de lo correcto, por lo que insistía que la picada estaría por el bajo que habíamos pasado, aunque quizá por lo cerca, se nos paso el punto donde debíamos doblar. A este sitio, donde hacia el sur el alambrado corre en forma segada le llamé punto Nº 06 denominado rumbo alternativo.
Regresamos oteando con mas atención y, efectivamente, donde estaba el suelo consolidado con tosca dura, vino a resultar un bajo anegadizo ocasional por las lluvias, junto al cual hay otro bebedero y el camino tras ella, rumbo al sur, y como está un poco mas atrás se nos paso por alto….
Contentos por el hallazgo del rumbo correcto, cruzamos el alambrado y seguimos esa senda. El punto correspondiente a ese bajo es el Nº 07 y llamamosle rumbo a laguna
El trayecto se tornó un poco pesado, aparentemente íbamos en subida leve pero con partes arenosas y con algunas espinas; en una parte del trayecto una espina traspasa el calzado de Norberto, por lo que nos detenemos. Seguimos otro tramo y por allí Ennio encuentra una rama de caldén con un extremo casi fino y el otro con una forma como de mango corto; fue notable el hallazgo pues nuestro compañero de andanzas estaba alegre por ello.
Seguimos hasta encontrar un alambre electrificado, natural en las estancias; cruzamos con cuidado y seguimos. Ya se veía que el camino se elevaba un poco mas, pero al costado izquierdo de ese médano se vislumbraba una depresión, que nos venía acompañando, con vegetación tupida ya mas cercana. Para ese entonces la ansiedad nos embargaba. Para mis adentros pensaba cuando coronemos esa cumbre se tiene que ver la laguna, y así fue; aunque llegamos un poco sin aire por la subida, pero luego de ella, a pocos metros, unos 50, estaba lo que seria la orilla. En este punto recuerdo que omití mencionar que, antes de ello habíamos vislumbrado como un cartel a lo lejos entre el follaje, por lo que chanceamos por lo que en él estaría escrito. Allí tomé coordenadas y fue la posición Nº 10 (primer vista de la Laguna).
Por mi parte iba un poco rezagado tomando el punto, pero me alegraba ver las expresiones de Norberto y Ennio al pisar lo que sería el lecho de la laguna.
La visión objetiva es relativa a nuestros sentimientos …… se presenta como un gran circulo plano, con atisbo de vegetación muy rala y corta, teniendo en casi todo su contorno vegetación característica de la zona, prolongándose hacia el sur. Sus dimensiones tendrán un ancho de 400 metros de E. a O. y un largo de N. a S. de 700 metros.
Al centro se halla, lo que nos parecía a lo lejos un cartel, y no es otra cosa que un mirador protegido para cazadores, algo así como un moderno mangrullo de unos 6 metros de altura, posición Nº 08 (centro de la Laguna Marivil). En las cercanías del mismo se observan tres sitios de revolcaderos de jabalíes, con marcas no muy viejas, cosa que indica que la capa de agua esta muy cerca de la superficie.
El terreno es perfectamente plano, de piso semiduro, no arenoso pero carente de materiales pétreos. El entorno está totalmente cubierto con vegetación, menos en las cercanías del lado sur y en las bajadas, donde circulan vehículos, las que parecen poco frecuentadas. Al sudeste, entre la vegetación, hay otro mirador, un poco mas bajo que el anterior. Ennio sube al mirador y, desde la altura, tiene la oportunidad de admirar el paisaje, que le ha impactado.
Recorremos el Suroeste de la laguna, hay una huella circundándolo y en parte hay alambrado que cortaría el espejo de agua de E. a O.. Seguí un buen trecho la dirección del cerco, primero hacia el O. unos 800 metros donde limitaba el rumbo un alambrado que tenia dirección N-S; se veía al oeste un bajo ancho y como a sesenta metros otro médano se erigía. Tomé hacia el sur unos trescientos metros, allí el alambrado perimetral retomaba la dirección al este como circundando el ámbito de la laguna, el que se prolongaba de N. a S. por espacio de unos 60 metros y tras de él nuevamente otro médano, lo que permitiría perfectamente estar a resguardo de los vientos y desarrollar la vida normal de las comunidades nativas; la flora característica de la zona permite en esos lugares protegidos el desarrollo de distintas especies arbóreas, con buena sombra tal como el lugar que vislumbré unos 600 metros antes de mi recorrida, al costado derecho del alambre, que constituía un sitio de resguardo ideal por su follaje, por lo que podría ser lugar de establecimiento de las parcialidades por estar mas abrigado y mas cerca del espejo de agua
Retomamos el regreso ya, Norberto estuvo reconociendo el sector sur de la laguna. Allí nos alcanzó Ennio con su vara, que estuvo recorriendo el perímetro. Al llegar al lugar del mirador tomamos diversas imágenes relevando el entorno total desde el centro de la laguna.La visión donde está la bajada del camino por el cual llegamos, se complementa con otra bajada a unos 50 metros al este, la cual recorremos, aunque veo una tercera bajada que me intrigó por la forma irregular y la profusión de caldenes bajos que tenia, seguimos la bajada segunda comprobando en sus primeros tramos que su rumbo es zigzagueante como de rastrillada aunque con poca profundidad, signo de no muy trillada; a unos 600 metros el rumbo se torna recto como corregida, la misma al fin de su recorrido topa con alambrado el que corresponde al del inicio cuando encontramos hilo electrificado …al llegar a ese punto comprendimos que ese rumbo coincide con el tramo donde nos volvimos por habernos pasado de largo al principio de nuestra exploración, de allí retornamos a la laguna, pero en este tramo me iba recostando al este porque hay profusión de plantas, las que están a nivel mas bajo, como expresara anteriormente, presumiendo que es la “Rastrillada de las Víboras”. Lo que no me cerraba bien es la bajada hacia la laguna, así que en el último tramo de regreso me interné a un costado, confirmando el rumbo de esa vía paralela pero con mucha vegetación, retomé el ultimo tramo de ese camino y al llegar a la orilla de la laguna me dirijo hacia la derecha, unos 50 metros, allí estaba la bajada o encuentro de la rastrillada con la laguna.
La bajada era esa, la recorrimos en los primeros tramos; se muestra despareja pero coincide con las bajadas de otras de similares características y es que por el intenso abrevar de los animales se produce como un corto canal anegable, en este caso como de 40 metros, y sigue hasta la rastrillada. Posición Nº 09 (bajada de rastrillada).
Luego del primer reconocimiento fui al costado Noroeste, allí se produce como una entrada plana hacia el monte de unos 25 metros por 6 metros, la que podría haber sido de ser acceso de la tribu, no de ganado. Por allí se puede internar dentro de los sitios que hay entre médanos, tal como si fuere una prolongación de la laguna, mientras la bajada del lado este tiene la característica de los viejos caminos trillados
Este acceso de la rastrillada difiere de los otros dos accesos vehiculares por su terreno desparejo, aunque tiene entrada a la laguna en la parte plana, tal como la mayor parte de los accesos que conozco, en este caso por carecer de agua no se nota tanto, pero cuando las lluvias le dan caudal a la laguna, estas entradas difieren notablemente de las bajadas vehiculares .
Desandamos el camino a la Laguna. Al llegar busqué la bajada de la rastrillada tomé su posición y sacamos varias fotos. Punto Nº 10
Luego de ello le dimos un simbólico adiós al sitio, que no obstante estar bien cuidado, le falta el cristalino elemento vital para la vida normal, tanto de las especies faunísticas, como para quien se acerque a ella. Es esta nuestra primera excursión al sitio, en alguna otra ya completaremos el relevamiento, y también ubicar los sitios de viviendas de aquellos que la poblaron, mas aun cuando el cacique Carripilún fuere quien tuvo la virtud de organizar la Nación Ranquel desde Marivil.
Emprendimos el regreso con cierta nostalgia, pues para nuestra visión retrospectiva, la escena era virtualmente aproximada al momento de la vida natural de los hijos de la tierra, en su hábitat y en su momento de esplendor, así también la despedida y la promesa de volver.
Nos quedaba aun en el regreso recorrer una pequeña lagunita, que figura en la cartografía que Norberto fue recopilando. El fue tomando el rumbo raudamente mientras con Ennio lo seguíamos; desandamos el camino hasta el alambrado con el hilo eléctrico, que cruzamos en el recorrido de ida, pero ahora allí doblamos al oeste, y a un corto trecho observamos a lo lejos la simpática figura de un ciervo, que al descubrirnos se alejó prontamente; un poco mas adelante, de improviso, cercano había un ejemplar parecido a un toro de color negro, que no lo era, sino que se trataba de un Búfalo de Agua, originario de Asia, como lo mencionó Norberto. Lo cierto es que lejos de amilanarse se cruzó altivo a unos metros de donde estábamos y se perdió entre el monte. Cabe aclarar que la presencia de muchas especies exóticas en este predio, se debe a que el mismo es un coto de caza visitado por personas de los mas diversos lugares del mundo.
Continuamos la marcha hasta que encontramos un alambrado que nos cortaba el camino. Nos dice el guía: “este es el mismo alambrado que estaba atrás de la laguna, allá en el fondo Suroeste” y efectivamente es la misma linea, pero allí también, en ese punto estaba la lagunita. Tomamos el punto Nº 11 (Laguna chica), además sacamos varias fotos y en su costado norte, junto a la huella, hay un mirador y también playa de descarga; pensamos que es para la descarga de animales para caza, o comida para los mismos, a unos pocos metros un panel solar, el pequeño ojo de agua en parte tenia el vital elemento.
Seguimos la trayectoria de regreso y a unos 500 metros había una bajada profunda que daba la impresión de que por ella cruzaba un camino. Tenía los costados peraltados a máquina, que supongo que seria para que sirviese en caso de lluvias como represita, pero tal idea surge al ver el piso en ese tramo (el mas bajo), allí hay tosca dura y sobresalen como piedritas de la misma tosca, acompañada de gramilla rala , idem al piso de la laguna y primer bajo que cruzamos al comienzo del recorrido, punto Nº12.
Continuamos la marcha luego de tomar las referencias, rumbo que nos llevo hacia el molino y corrales que vimos al principio de la excursión, al rodearlo ya vislumbramos al vehículo que nos transportara al lugar del primario campamento, las huellas sobre el camino indicaban que no había habido tránsito vehicular en el acceso.
De allí solo nos restaba desandar el primer tramo hasta la tranquera de acceso al predio, al llegar a ella tomamos fotografías y como fondo la tranquera y el cartel con la leyenda "PICHU-CO "
contentos y satisfechos por lo visto y relevado, emprendimos el rumbo a la segunda parte de la excursión, cambiando impresiones y ocurrencias sobre lo observado. Pero sintiendo una agradable sensación, al haber conocido parte de los aduares, de aquel cacique que tuvo la virtud de ser el Primer cacique gobernador de los ranqueles del Mamüll Mapu.

 Ubicación relativa de la laguna Marivil, en cercanías de Carro Quemado
Puntos donde Daniel Vera tomó coordenadas con su GPS
 Picada de acceso a Marivil
 Laguna Marivil (seca en 2009) vista desde los médanos del norte
 Norberto Mollo en la laguna Marivil
 Ennio Vignolo observando la laguna desde lo alto de un mirador
 Ennio Vignolo con su vara de caldén
 Ennio Vignolo y Daniel Vera subiendo trabajosamente los médanos al este de la laguna
 Daniel Vera reconociendo unas de las bajadas a la laguna
 Daniel Vera observando la laguna desde el sur
Ennio Vignolo y Norberto Mollo en la tranquera de la Estancia Pichu-co, dentro de la cual se halla la Laguna Marivil

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