domingo, 16 de octubre de 2011

Expedición a la Laguna El Cuero. 17 de abril de 2011

EXPEDICIÓN A LA LAGUNA EL CUERO. 17 DE ABRIL DE 2011

Por Norberto Mollo

El 17 de abril de 2010, durante el Encuentro de Historiadores del Sur de Córdoba que se realizó en Río de los Sauces, expusimos un trabajo relativo a los topónimos aborígenes en el Departamento General Roca. Y tocamos obviamente la ubicación de la Laguna El Cuero, que habíamos deducido de la importante cartografía antigua con que contamos y el traslado de esa información a la cartografía I.G.N. Actual. En esa oportunidad, se hallaba presente entre los concurrentes, la secretaria de cultura de la Municipalidad de Villa Huidobro, Sra. Silvia Suárez, quien nos dijo: ¿Cómo teníamos seguridad de la ubicación de esa laguna, si en el propio Cañada Verde (Villa Huidobro), que está a pocos kilómetros de la misma, no se tenía certeza de su situación?. Le contesté que la identificación del lugar era el resultado de una búsqueda sistemática utilizando desde mapas antiguos, planos de mensura y fotografía satelital. Luego charlamos en un intervalo, y como se mostró un tanto escéptica, convenimos en realizar una expedición al lugar, con motivo del próximo encuentro de historiadores (2011) que se realizaría en su localidad.
Durante el año transcurrido seguimos manteniendo contacto vía mail, y el 16 de abril arribamos a Villa Huidobro (o Cañada Verde como prefieren los lugareños), donde participamos del concurrido y rico encuentro. Al finalizar el mismo tuve la oportunidad de explicar una presentación de diapositivas con la ubicación de la Laguna El Cuero, y asimismo presenciar un video realizado por el canal de TV local acerca de la  “Cueva del Indio Blanco”, que nos dio una idea aproximada de su localización.
El 17 de abril de 2011 amaneció un día hermoso, propicio para la excursión que íbamos a llevar adelante. Nos fuimos juntando enfrente la Municipalidad, que está al sur de la Plaza. Allí el intendente local Jorge Raúl Iriart había dispuesto una traffic, donde íbamos muchos de los que participamos en el congreso del día anterior. El Vasco Iriart, como le llaman sus coterráneos, se portó muy bien con nosotros y estuvo acompañándonos junto a su esposa Mónica Comelli y su hija Mariel Iriart durante todo el día. Una mención especial también merece Silvia Suárez, la secretaria de Cultura, que hizo lo imposible para que nos sintiéramos como en casa. También integró la expedición junto a su marido Juan Manuel Eula y el colaborador Mario Rodríguez. Conducía la traffic Alesio Comelli. Además de la traffic iban otras dos camionetas, con gente que se fue sumando.
Convenimos en hacer todo un periplo histórico-ecológico que incluyera el sitio de la Laguna El Cuero, que con tanto ahinco estábamos buscando. Comandábamos esta expedición los mismos tres que dos años atrás habíamos estado en Marivil: Daniel Vera (Villa Mercedes), Ennio Vignolo (Rufino) y Norberto Mollo (Rufino). Daniel estaba acompañado por su hija Evangelina Vera y Ennio por su esposa Alejandra Gallardo. También formaban parte de esta aventura: el ingeniero Alberto Bischoff de Isla Verde, Aldo Hugo Cantón de Los Cisnes, Ana María Mahmed de Huinca Renancó, Marité Ferreyra de Serrano, el profesor Marcos Bressan de Sampacho,
Salimos de Villa Huidobro hacia el sur, y a poco de andar doblamos al oeste. Enseguida llegamos a la Estancia Cañada Verde, el primer sitio poblado de la región, cuyo nombre alude a una depresión del terreno que le dio el nombre al lugar, y que se halla perpetuado en la denominación de la estación ferroviaria local. Actualmente la Estancia Cañada Verde pertenece al Sr. Mario Ghiglione, y primitivamente fue el casco de la estancia de Jesús Porto. Sobre la puerta de ingreso está estampada la leyenda: “1891-1913 Estancia Cañada Verde”, que denota la antigüedad de la misma. En su interior pudimos observar un hermoso jardín de invierno, con una bomba centenaria y una hermosa estufa de época.
Dejamos atrás la estancia, y seguimos hacia el oeste. Al poco trecho llegamos a lo que fuera la estafeta postal, construida en adobe. También pertenecía este campo a Jesús Porto, hoy es de la familia de Raúl Eula.
Continuamos el camino hacia el oeste, hasta que éste concluye, hacemos un codo a la derecha y seguimos otra vez hacia el oeste hasta que también concluye, nuevo codo a la derecha y estamos en la tranquera de ingreso de la Estancia Ralicó.
Siempre hacia el oeste dentro de la estancia arribamos a la laguna Ralicó, cuyo nivel de agua se hallaba muy bajo y el salitral afloraba por todos lados. Poco después entrábamos en el casco de la Estancia Ralicó, también un antiguo y extenso establecimiento de la zona. En antiguas épocas llegó a tener mucho personal. Por aquel entonces acuñaba su propia moneda. Me hizo acordar tanto al caso de “La Forestal” en el norte de Santa Fe. Nos recibió muy amablemente el encargado, el médico veterinario Daniel Freyre y su esposa Mabel Grosso. Charlamos amigablemente y nos contó que conocía el lugar donde íbamos, que le llamaban El Cuero Chico, y que mas atrás o hacia el sur, había otra laguna mayor: El Cuero Grande. A su vez nos indicó que utilizáramos las picadas dentro de la estancia para movernos mejor, ya que los caminos rurales estaban muy abandonados y muchos de ellos llenos de árboles, que hacían impracticable su recorrido.
Dejamos a esta buena gente y seguimos siempre al oeste, hasta donde está la tranquera de ingreso a Ralicó, pero no la atravesamos, sino que doblamos hacia el sur por una picada que corre paralela al alambrado, hasta que ésta concluye. Allí dejamos los vehículos, cruzamos el alambrado y a pie nos dirigimos hasta el Caldén centenario, un hermoso ejemplar de mas de cien años, con varias ramas ya secas por la edad, y cuyo tronco pudimos rodearlo entre cuatro personas.
Ya era el mediodía, y desandamos el camino hasta la tranquera de Ralicó que no habíamos cruzado, y ahora si lo hicimos saliendo a la calle, que no estaba nada buena, y nos dirijimos hacia el norte, hasta la Laguna Tromel. En su costa norte se hallan dos monolitos que hacen referencia a que en el lugar habitó el cacique ranquel Ramón Cabral “El Platero” con su tribu. En ese lugar almorzamos, pero la expedición estaba aún incompleta; no habíamos llegado hasta El Cuero. Cabe aclarar que poco al sur de la tranquera de la Estancia Ralicó se divisa hacia el oeste, a cierta distancia,  el imponente Médano del Cuero, que en otra oportunidad nos proponemos visitar.
Despedimos a un grupo que regresaba, dada su premura pues tenían que viajar. Nosotros en cambio, ascendimos a la traffic y partimos de nuevo rumbo al sur; llegamos otra vez a la tranquera de la Estancia Ralicó, entramos y seguimos al sur, por la misma picada que habíamos seguido para ir al Caldén centenario. Pero a mitad de camino el chofer, muy conocedor del lugar, nos dijo que al oeste, cruzando la calle llena de plantas, se hallaba la tranquera de ingreso al lugar que buscábamos. Él había ido al sitio muchas veces con propósitos de caza. Así hicimos... cruzamos trabajosamente el alambrado y esquivando espinosas plantas llegamos a la tranquera e ingresamos en el campo del Sr. Hugo Daniele. Allí emprendimos una rauda marcha hacia el oeste, empujados por la impaciencia y la ansiedad. Después de 1.360 metros arribamos a la orilla de la laguna El Cuero, que como presumíamos, se hallaba totalmente seca. Pero a diferencia de las de Ralicó y Tromel, no se observaba ninguna pizca de sal en su lecho. De inmediato nos dividimos el trabajo: Ennio Vignolo y Daniel Vera reconocieron el sector sur, por mi parte yo me dirigí al norte de la laguna, acompañado por el intendente Iriart, Silvia Suárez y Ana María Mahmed, entre otros. Este sector tenía algo de vegetación y mucha roseta, lo que resultó un calvario para nosotros. En el extremo norte de la laguna pudimos observar donde llegaba la Rastrillada del Cuero a la misma. Regresamos a la alambrada que corta en dos este cuerpo de agua y allí esperamos a Daniel y Ennio, que seguían recorriendo el lado sur, donde hallaron varias bajadas, signos posibles de rastrilladas antiguas.
Satisfechos por el hallazgo y reconocimiento regresamos caminando a la traffic, pensando cuantas veces habrá andado por estos lados el famoso “Indio Blanco”, y en ese día habíamos tenido la oportunidad de pisar este histórico paraje.
Regresamos a Tromel y los Monolitos de Platero, seguimos hacia el norte. Paramos en la hermosa Estación Ferroviaria “La Nacional”, enfrente de la cual hay todavía un antiguo boliche, erigido en 1907.
Ya estaba casi oscuro, y después de mucho andar arribamos a Villa Huidobro. Otra vez frente a la plaza, en la Municipalidad, nos sacamos la última foto y nos despedimos. Regresamos con nostalgia, pero con la alegría de poder haber llegado a la Laguna El Cuero, y por otro lado con la satisfacción que nos producen las relaciones humanas con gente tan gaucha, como la que encontramos en Cañada Verde.
 Itinerario realizado en la expedición a la Laguna El Cuero
 Contador Jorge Raúl Iriart, intendente de Villa Huidobro (1995-2011)
 Silvia Suárez, Secretaria de Cultura de Villa Huidobro
 Frente de la Estancia Cañada Verde
 Inscripción que señala el año de fundación de la estancia
 Patio de invierno de la Estancia Cañada Verde
 Antigua estafeta postal de Cañada Verde
 Alejandra Gallardo, Ennio Vignolo, Norberto Mollo y Silvia Suárez en el ingreso a la Estancia Ralicó
 Parte del grupo junto a la laguna Ralicó
 Frente a la casa principal de la Estancia Ralicó
 Monedas acuñadas en la Estancia Ralicó
 Caldén centenario
 Ennio Vignolo y Norberto Mollo en el Mamüll Mapu
 Laguna El Cuero (Trülke Lavken) (seca en 2011)
 Otro sector de la Laguna El Cuero
 Alambrado que divide la laguna en dos partes
Médano del Cuero, visto a la distancia
 Laguna Tromel
 Monolitos en honor al cacique Ramón Cabral
Montaje donde se aprecia las inscripciones de ambos monolitos
Estación La Nacional

13 comentarios:

  1. Los felicito, interesante labor de revivir la historia. Prosigan que aún queda mucho por documentar. Gracias...

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  2. Conozco perfectamente el lugar. Hace muchos años practiqué la caza de jabalíes. Hoy día y luego de reflexionarlo mucho, comprendí que esa actividad no tiene nada de deportiva y carece de ética alguna. Paso a lo importante: hay otra forma de acceder a la laguna llamada "El Cuero". Desde Rancul, tomar la ruta 188 en dirección a San Luis. Una vez en ella, transitar unos 30 kilómetros hasta el desvío (de tierra) a una localidad que se llama "Chamaicó" (un caserío muy viejo donde alguna vez llegó el ferrocarril). Tomando ese desvío (a la derecha de la 188) a unos 10 kilómetros, más o menos, se arriba a la estancia "El Cuero". A unos cien metros de la entrada está la casa del cuidador... Hay que pasar una tranquera y con cuidado, pues el tipo que allí vive con su mujer es bastante violento. Nosotros logramos pasar pues muchas veces pernoctamos días en el campo aledaño que alquilaba un famoso cazador amigo y productor agropecuario al que todos conocían como "Chile" Mateia... Una gran persona, culto, buenazo e inteligente (murió). Gracias a su presentación, nos permitían ir a cazar a esa estancia. Desde allí y pasando no menos de ocho tranqueras interiores que dividen los cuadros, está el monte. Siguiendo esa "picada", a unos ocho kilómetros, uno se encuentra con la célebre laguna. Soledad absoluta, ciervos, jabalíes, pumas y animales salvajes. Un lugar apasionante para recrear la imaginación. Allí se libró la batalla entre las huestes de Huidobro y los indios. Aún se encuentran huesos, punzas de flechas, etcétera. En una oportunidad, bajo tremenda tormenta, quisimos regresar al campo de Chile y por la oscuridad fuimos a parar a la laguna. Toda la noche enterrados en el fango. Por la mañana, tarde, Chile se dio cuenta que algo nos había pasado y nos vino a buscar con un tractor, única manera de extraer el automóvil. Cosas de porteños. Si ustedes hubieran tomado esa ruta, habrían tardado un poco más, pero desembocaban directamente en la estancia El Cuero, donde está la laguna. En una oportunidad, de las tantas en que anduvimos por ahí, a eso de las tres de la madrugada, vimos algo alucinante que no me atrevo a contar pues creerán que fantaseo. No importa, esa es otra historia que no viene al caso. En Huidobro éramos muy amigos del doctor Jorge Corradi, médico del pueblo y bellísima persona... Creo que aun vive. Digo "creo", pues hace muchos años que no regresamos. Mi amigo murió y yo me jubilé y vivo en Miramar. Por Internet sé que Corradi seguía allí. Muy buen médico y extraordinario cazador. Saludos y muy lindo relato. Me llegó pues estuve numerosas veces en ese lugar tan misterioso y lleno de historia.

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    1. Muy interesante tu relato Dardo. Estuve viendo mapas e imágenes satelitales de tu itinerario, entrando por la 188. Me da la impresión que la laguna a la que llegaste, es la que figura en las cartas topográficas como Laguna El Cuero o El Cuero Grande o Las Yeguas. No se trata de la conocida como El Cuero Chico, que es donde estuvo Mansilla, y que hace muchos años que está seca.

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    2. Norberto, la laguna en la que estuve hace más de veinte años es la misma que Google Earth señaliza hoy como "Laguna El Cuero o Trülke Lavken".

      No veo otra laguna allí con ese nombre. Tal vez es la misma, pero los lugareños la dividen en dos sectores. Por las fotografías que muestras, es exactamente la que conocí, con la diferencia que ahora está seca, o lo estaba en 2011.

      En aquella época, en realidad, era un gran charco de aguas cenagosas. La categoría de "laguna" le queda grande. El doctor Corradi -que mencioné y vivía o vive en Cañada o Villa Huidobro- la identificó mil veces con el lugar donde se dieron las escaramuzas. Incluso conservaba balas de Rémington que eran de Huidobro y que llegaron a sus manos por un parentesco con este militar. Es más, me obsequió una.

      Bueno, me surgen dudas por tu apreciación, pero no veo por el Earth otra laguna que se llame así en esa zona. Sí las otras mencionadas. Tendré que seguir investigando.

      Con respecto a hallazgos del pasado, lo certifico... boleadoras, flechas, huesos posiblemente humanos... Yo mismo los he visto y Corradi atesora varios de estas reliquias allí encontradas, en especial, boleadoras... Claro indicio que por allí andaban los indios.

      Un gran saludo y fíjate en el Google Earth. Vale la pena marcar para evitar perder el lugar considerando que son miles y miles de herctáreas de monte.

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    3. Buenos días! Interesantisimos los relatos. Soy de Villa Huidobro, y para ser mas preciso, soy vecino del Dr. CORRADI. Le voy a contar y leer sobre esto, se va a alegrar.

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  3. ERRATA: Quise decir "hectáreas"... y no "herctáreas". Cuando dije "boleadoras", me referí exactamente a las bolas de piedra talladas con una hendidura en su perímetro, en donde, seguramente, colocaban el tiento o cuerda de cuero que unía las partes. Tengo en mi biblioteca la excelente obra etnográfica de Dick Edgar Ibarra Grasso, "Argentina Indígena", y allí hay numerosas fotografías de estos objetos.

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  4. Más aclaraciones, perdóname. Cañada Verde fue rebautizada como Villa Huidobro precisamente en homenaje al militar que libró esas escaramuzas contra los ranqueles en el Norte de la Pampa o Sur de Córdoba. No fue el único, obvio. Estaba Lucio V. Mansilla, pero no fue este quien desmanteló militarmente a los indígenas... Muy por el contrario, trató de acercarse pacíficamente a ellos por una misión que le había encomendado el gobierno y para consolidar un pacto pacífico de convivencia. Mansilla, autor de "Una excursión a los indios ranqueles", parece que llegó a la laguna, pero, repito, la represión a los indios estuvo centralizada en Huidobro. Mansilla, se dedicó a estudiar sus costumbres que luego plasmó en su obra y alternó con varios caciques y capitanejos. Todo muy interesante. Saludos.

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  5. Dardo, te agradezco tus comentarios y observaciones. Te reitero que al menos habían dos lagunas con el nombre de El Cuero: una menor, llamada El Cuero Chico y otra mayor llamada El Cuero, El Cuero Grande o Las Yeguas. La primera estaba en el interior del lote Nº 8 de la división catastral de Córdoba y la mayor estaba en el límite entre los lotes Nº 8 y 3. A la que llegó Mansilla, adonde arribaban todas las rastrilladas y donde en sus cercanías tenía su morada el Indio Blanco, era la menor o Cuero Chico. En lenguaje ranquel se dice Trülke Lavken. Un trabajo mas académico que hice al respecto podés leerlo en el siguiente link: http://norbertomollo.blogspot.com.ar/2014/12/una-expedicion-la-laguna-el-cuero.html desde donde podés bajar a tu PC el trabajo completo desde cualquiera de los links que allí existen. Saludos y gracias por opinar.

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  6. He llegado aqui luego de revolver un poco la red.
    Acabo de leer la excursión del Coronel Mansilla y he disfrutado mucho vuestro viaje

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  7. Daniel Toia - Montes de Oca (Sta. Fé)12 de marzo de 2017, 14:40

    Me gustaría visitar el sitio, ya que hace varios años leí el libro de Mansilla, y siempre tuve la ilusión de conocer el lugar. Me gustaría saber si alguien esté organizando otra expedición me gustaría poder integrarla.

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  8. El viaje a la laguna del Cuero pudimos hacerlo, gracias a la predisposición de las autoridades municipales de Villa Huidobro. De cualquier manera, en una camioneta se puede intentar hacerlo (siguiendo nuestro curso de regreso), preguntando primero el estado de los caminos. Desde La Nacional hasta la laguna hay árboles en el camino, por lo que hay que andar con mucha precaución.

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